Cómo funciona el interés compuesto (con ejemplos)

La octava maravilla del mundo explicada con números reales

Albert Einstein supuestamente lo llamó "la octava maravilla del mundo" y tenía razón. El interés compuesto es probablemente el concepto más importante que necesitas entender para construir riqueza a largo plazo. Pero, ¿qué es exactamente y por qué es tan poderoso?

¿Qué es el interés compuesto?

El interés compuesto es el interés que ganas sobre tu dinero inicial más el interés que has ganado previamente. Es decir, tus ganancias empiezan a generar sus propias ganancias.

La diferencia con el interés simple (que solo se calcula sobre tu capital inicial) es abismal, especialmente a largo plazo.

En resumen: Con el interés compuesto, no solo ganas dinero sobre lo que pusiste, sino también sobre las ganancias que ya has obtenido. Es hacer que tu dinero trabaje para ti de forma exponencial.

La fórmula (no te asustes, la explicamos)

La fórmula matemática del interés compuesto es:

VF = VI × (1 + r)^t

Donde:

Parece complicado, pero con ejemplos lo verás clarísimo. Y no te preocupes, nuestra calculadora hace todos estos cálculos por ti automáticamente.

Ejemplo 1: Sin aportaciones adicionales

Imagina que inviertes 10.000€ a una tasa de 7% anual y lo dejas ahí sin tocar:

Año 1: 10.000€ × 1.07 = 10.700€ (ganaste 700€)

Año 2: 10.700€ × 1.07 = 11.449€ (ganaste 749€ — más que el año 1)

Año 5: 14.026€

Año 10: 19.672€

Año 20: 38.697€

Año 30: 76.123€

¡Multiplicaste tu dinero por 7.6 veces sin hacer nada más!

Ejemplo 2: Con aportaciones mensuales

Ahora imagina que además de los 10.000€ iniciales, aportas 200€ cada mes durante 20 años al mismo 7% anual:

Resultados después de 20 años:

Total que pusiste de tu bolsillo: 58.000€

(10.000€ inicial + 200€/mes × 240 meses)

Valor final de tu inversión: 143.287€

Intereses generados: 85.287€

¡Ganaste más dinero del que invertiste!

La lección clave: La combinación de tiempo + aportaciones constantes + reinversión de ganancias es devastadoramente poderosa. En este ejemplo, más de la mitad de tu dinero final vino del interés compuesto, no de tu bolsillo.

¿Por qué funciona tan bien?

El interés compuesto funciona especialmente bien porque:

  1. Efecto bola de nieve: Cuanto más dinero acumulas, más intereses generas. Es exponencial, no lineal.
  2. El tiempo es tu aliado: Cuanto antes empieces, más aprovechas este efecto multiplicador.
  3. No requiere esfuerzo: Una vez configurado, el interés compuesto trabaja 24/7 sin que hagas nada.

Comparación: Interés simple vs Compuesto

Para que veas la diferencia brutal, comparemos 10.000€ durante 30 años al 7% anual:

Con interés SIMPLE:

Valor final: 31.000€

Ganaste 700€ cada año × 30 años = 21.000€

Con interés COMPUESTO:

Valor final: 76.123€

Ganaste 66.123€ en total

¡Diferencia de 45.123€! Más del doble solo por reinvertir las ganancias.

Los 3 factores que maximizan el interés compuesto

1. Tiempo

Cuanto antes empieces, mejor. Un inversor que empieza a los 25 años puede acumular más riqueza que uno que empieza a los 35, incluso si el segundo invierte el doble de dinero.

2. Tasa de retorno

La diferencia entre un 5% y un 8% anual puede significar cientos de miles de euros a largo plazo. Por eso es importante elegir bien dónde inviertes.

3. Aportaciones regulares

Aportar constantemente, aunque sean pequeñas cantidades, acelera dramáticamente el crecimiento. 100€ al mes durante 30 años puede convertirse fácilmente en más de 100.000€.

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Conclusión

El interés compuesto no es magia, es matemáticas. Pero sus resultados pueden parecer mágicos si le das suficiente tiempo. La clave está en:

Como dijo Einstein (o quien fuera), el interés compuesto es realmente la octava maravilla del mundo. Quien lo entiende, lo gana. Quien no, lo paga.